
Venganza, aquella que brinda un placer equivocado y que normalmente toma tiempo llevarla a cabo, impulsada por alguien que nos ha hecho daño.
Hacer pasar por la misma situación dolorosa y hacer sentir en carne viva lo que uno sintió, lo cual lógicamente es provocado por la persona que ha sufrido un determinado acto que afecta su estado emocional trayendo como resultado dolor , tristeza y melancolía.
La venganza es el acto desmesurado y apurado a lo que el tiempo hará pasar a aquellas personas que provocan un daño , la venganza ensucia el alma y aunque piensas que es justa te hace ver como un ser vil y sucio con ansia de revancha.
Nos brinda una sensación de placer a quien la efectúa llevada por el sentimiento de rencor que controla todos nuestros sentidos y nos obsesiona el cumplirla , generando un estado que en muchos casos puede tornarse peligroso y en un extremo podría pasar a un plano trágico.
No siempre el que ejecuta este acto encuentra el placer y la supuestamente llamada justicia pues las personas que tienen una moral definida cae en un vacio emocional de incomodidad.
“Eres pues tu venganza un arma de doble filo, aquella navaja sin mango, pues hiere a la persona que se apuñala como hiere a la mano que sostiene el puñal”. Es lo que se me viene a mi cabeza, una metáfora de lo que causa la venganza.
Lo importante para no caer en este acto tan vil es tener una buena formación moral y no permitir a que el rencor viva con nosotros pues nos envenena el alma y nos arma los días que pasamos los cuales tendríamos que vivirlo con felicidad y totalmente aprovecharlos en cosas que realmente valgan la pena y por ultimo dejar de utilizar las frases que esconden rencor como: “La vida tarde o temprano te pasa factura” “Eso lo vas a pagar y a la vuelta de la esquina”.
Autor: Manuel Gonzalo Peralta Valdiviezo. Mochumi – Perú.
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